jueves, 14 de abril de 2016

Howea Belmoreana - Palmera centinela - Palmera rizada


Familia: Arecaceae
Origen: Islas  Lord Howe a unos 700 km de la Costa Oriental de Australia
Del género Howea solo existen dos especies muy similares entre si: Howea Belmoreana y Howea Forsteriana
 
 
Howea Belmoreana: menos frecuente y conocida que su prima Howea forsterriana  a la que se parece en muchos aspectos
Es una palmera de lento crecimiento, tronco solitario y anillado con un diámetro de unos  15 cm, en color verde oscuro de joven  y gris cuando envejece, muy esbelta cuando es adulta y en ocasiones con la base hinchada
 
Puede alcanzar los 12 m cuando es silvestre y algo menos si se cultiva
Hojas, en color verde oscuro por el haz y más claros en su envés, con textura correosa, pinnada, con unos 40 pares de foliolos  puntiagudos que pueden llegar a medir entre  90 y 120 cm de largos por  4 o 5 cm de ancho y  creciendo hacia arriba en forma de V en su unión al raquis. El peciolo puede medir sobre 90 cm, ascienden y se arquean desde su arranque, el haz se plano pero hacia arriba se arquilla
Flor: una sola espiga péndula  que crece entre las hojas más bajas, puede llegar a medir 1 m  de largo, las espigas  de varias estaciones pueden estar en la palmera  al mismo tiempo y el polen de  la superior puede polinizar las flores de la inferior. Siendo una especie monoica
 
Fruto: similar a una aceituna pero puntiagudo en ambos extremos, tarda unos dos años en madurar, en ese tiempo cambia del color verde al marrón oscuro
 
La semilla tiene forma oval  
Se propaga  por semillas frescas que germinan con lentitud e irregularidad,
Prefiere lugares sombreados cálidos cuando es joven luego tolera el pleno sol, necesita  un suelo que  retenga la humedad
Se cultiva como planta de patio y ornamental, en grupos o ejemplares aislados
Vulgarmente Kentia, presente en jardines y patios
 
Fuente consultada; Manual de identificación palmeras, Imágenes de la Red

sábado, 2 de abril de 2016

Acoelorraphe wrightii - Paurotis wrightii - Acoelorraphe arborescens - Palmera de Florida - Palma de Pantano


Familia: Arecaceae

Origen: nativa de América central,  en Florida crece en pantanos y bosques inundados y es  utilizada  en calles y parques

Inconfundible palmera que crece en   grupo con ejemplares  de distintas alturas que puede llegar a los 8-9  m de altura con un entre moderado  y rápido crecimiento.

Hojas: palmeadas,  en forma de abanico, con los foliolos soldados sobre la mitad  de su longitud, de un verde intenso por el haz y plateadas en su envés, con peciolos de cerca de un metro de largos,  en color naranja dotado de  dientes afilados y curvos en sus bordes



Flores: pequeñas, que aparecen entre las hojas de color blanco verdoso

Especie monoica, flores masculinas y femeninas se hallan en el mismo pie

Fruto: pequeños y redondos, en color negro brillante cuando están maduros



Sus troncos  está cubiertos con fibras, Son empleados en la construcción



Podemos encontrar matas formadas por serpollos y tallos de hasta 10 cm de ancho

Sus semillas germinan con facilidad, cuando es joven se utiliza como planta de interior

Es una palmera de zonas tropicales y subtropicales, no obstante tolera  una ligera sombra y un suelo débilmente seco, una vez que se ha desarrollado es una palmera fuerte que tolera los climas templados

Fue muy  abundante en Florida. Se abusó de su utilización, hoy está protegida en la naturaleza por la  Ley de Florida

Se reproduce por semillas, o separando un grupo en la base, es corriente quelas plantas jóvenes tengan hojas enteras con nervios pinnados antes de emitir hojas palmeadas

Homenajea al botánico americano Charles  Henry Wright

Es perfecta para la formación de un seto o una pantalla



Generalmente necesita mucho espacio para que pueda retoñar hijuelos desde la base u formar un grupo impenetrable

Sus hojas muertas son retenidas durante años

Está representada en el Vivero del Parque del Alamillo y en el Jardín Americano

Fuentes consultadas: Guía de Estudio e identificación Palmeras, Omega, imagenes de la Red

domingo, 21 de febrero de 2016

Dypsis lutescens - Crysalidocarpus lutescens - Areca Lutescens - Palma de frutos de oro - Palmera bambú - Palmera amarilla



Familia: arecaceae

Origen: Madagascar

Especie tropical, palmera multicaule, pequeño tamaño, sus   troncos pueden llegar a los 9 m de altura y unos 15 cm de diámetro. Con ramificaciones desde la base,  Los varios troncos que la forman son anillados y delgados, es una especie monoica y de rápido  crecimiento. Sus ramificaciones anilladas le dan una semejanza al bambú  por lo que se le denomina, también,  Palma bambú

Hojas: pinnadas, elegantes, de entre 80 y 100 cm de longitud, arqueadas, tiene entre 20 y  60 foliolos, con un nervio prominente, el peciolo  y su raquis son de color amarillento



Flores: blancas, pequeñas y aromáticas, como si fuera un estuche presenta una espata de 2 valvas


                


Frutos: de forma ovoide, de color amarrillo y una longitud de unos 2 cm al madurar se tornan negruzcos





Se reproduce por semilla y por división de mata, le gustan los suelos ricos y bien drenados y aunque puede desarrollarse a pleno sol, agradece la media sombra

Debido a su adaptabilidad  ha sido introducida en diversas regiones del mundo

La falta de humedad produce que la punta de sus foliolos se sequen

Se utiliza como planta de interior, por su gran efecto ornamental, debe tenerse en cuenta  que requiere mucha luz, para decorar patios en zonas tropicales y subtropicales siendo una de las palmeras más utilizadas



La tenemos representada en  algunos edificios modernos de la ciudad y en zonas exteriores protegidas, y en los Jardines del Colegio Mayor de Santa María del Buen Aire, jardines catalogados como BIC (Bien de Interés Cultural) y que fueron diseñados por el Paisajista francés Jean Claude Nicolás Forestier 

Fuentes consultadas: Guía Blume de Palmeras y Cicadáceas, Plantas y Jardines de Sevilla, de José Elias Bonet, algunas imágenes de la Red 

jueves, 18 de febrero de 2016

El árbol generoso por Shel Silverstein


Había una vez un árbol que amaba a un pequeño niño. Y todos los días el niño venia y recogía sus hojas  Para hacerse con ellas una corona y jugar al Rey del Bosque. Subía por su tronco y se media en sus ramas y comía manzanas y ambos jugaban al escondite. Cuando estaba cansado, dormía bajo su sombra. El niño amaba mucho al árbol y el árbol era feliz

Pasó el tiempo y el niño creció y el árbol a menudo se quedaba solo, Pero un día , el árbol vio venir a su niño y le dijo: “ven, niño, súbete a mi tronco y mécete en mis ramas y come mis manzanas y juega bajo mi sombra y se feliz” “Ya soy muy grande para trepar y jugar, dijo el niño, yo quiero comprar cosas y divertirme, necesito dinero, Podrías dármelo?, lo siento, dijo el árbol, pero yo no tengo dinero, solo tengo hojas y manzanas. Coge mis manzanas y véndelas en la ciudad. Así. Tendrás dinero y serás feliz. Así él se subió al árbol, recogió las manzanas y se las llevo, y el árbol se sintió feliz. Así mucho tiempo y su niño no volvía, por lo que el árbol se sentía triste. Un día regresó y el árbol se agitó alegremente y le dijo, “Ven niño, súbete a mi tronco, mécete en mis ramas y se feliz, estoy muy ocupado para trepar a árboles, dijo él, Necesito una casa que me sirva de abrigo, quiero una esposa y unos niños, Puedes tu dármela?, yo no tengo casa, dijo el árbol. El bosque es mi hogar, pero tu puedes cortar  mis ramas y hacerte una casa, entonces será feliz. Y así fue que el cortó sus ramas y se las llevó para construir su casa. Y el árbol se sintió feliz. Volvió a pasar mucho tiempo y su niño no volvía y cuando regreso, el árbol estaba tan feliz que apenas pudo hablar. Ven niño, susurro, ven y juega. Estoy muy viejo y triste para jugar, dijo él, quiero un bote que me lleve lejos de aquí. Puedes dármelo? Corta mi tronco  y hazte un bote, dijo el árbol. Entonces podrás navegar lejos.. y serás feliz.  Él corto el tronco y se hizo un bote y navegó lejos. Y el árbol se sintió feliz. Más no realmente, después de mucho tiempo, su niño volvió de nuevo, lo siento niño, dijo el árbol, pero ya no poseo nada para darte, ya no tengo manzanas, Mis dientes son muy débiles para poder comerlas, le contesto el niño, ya no me quedan ramas, tu ya no puedes mecerte en ellas, dijo el árbol. Estoy muy viejo para columpiarme en las ramas, dijo el niño. Ya no tengo tronco, dijo el árbol. Tu ya no puedes trepar, estoy muy cansado para trepar, le contesto el niño. Quisiera poder darte algo… pero, ya no me queda nada. Soy solo un viejo tocón, lo siento. Dijo el árbol. Yo no necesito mucho ahora sólo un lugar tranquilo para reposar, estoy muy cansado, dijo el niño, bien, dijo el árbol reanimándose, Un viejo tocón es bueno para sentarse y descansar, Ven, niño, siéntate, siéntate y descansa y él se sentí y el árbol fue feliz   
Este cuento fue publicado por vez primera en 1964 su autor Shel Silverstein, autor e ilustrador de este pequeño cuento infantil dejo la historia tan abierta para  el debate y la interpretación que se hizo mundialmente famoso siendo traducido a más de treinta idiomas


Egoísmo, generosidad, entrega, irresponsabilidad, relación desequilibrada entre el hombre y la naturaleza, educación equivocada, son temas que podemos debatir

He encontrado este relato que me ha parecido muy hermoso y apropiado para  una ciudad que no quiere, no estima, no cuida sus árboles y es intolerante con las pequeñas molestias que estos grandiosos y generosos seres nos puedan causar

No pensamos en la multitud de beneficios que nos reportan

No pensamos en como decoran y alegran nuestros paisajes

Tampoco pensamos que quizás quienes más molestias podamos causar hacia ellos, somos los humanos, ellos no nos necesitan, viven en  los bosques solos, sin nuestros innecesarios cuidados cumpliendo a la perfección el ciclo de su vida. No debemos olvidar son seres vivos

En la ciudad si requieren cuidados, pero solo porque las condiciones de habitabilidad que les ofrecemos son casi inexistentes, aún así ellos resisten y ciclo tras ciclo nos regalan su verdor, sus flores, su fragancia, su sombra, refrescan y purifican nuestro ambiente y lo hacen calladamente sin pedir nada a cambio, incluso a pesar de nuestro maltrato

Ya hace un tiempo nuestro amigo José Elias denunciaba la poda realizada a los naranjos en el centro de Sevilla, poda desafortunada que al parecer tenia la malvada intención de que los naranjos no dieran fruto que ensucia las calles y con ello ahorrar el esfuerzo  de recogerlos

Cuando el naranjo precisamente es un árbol extendido por las calles de Sevilla que cuando florece le confiere ese olor particular y maravilloso del azahar y luego el bello contraste del verdor de sus hojas y el rojo de sus frutos, Contemplar una calle, alineada de naranjos, con sus frutos colgando es todo un bello espectáculo



En los jardines de la Universidad, también han podado sus naranjos, ofreciendo un triste espectáculo y privando a la ciudad y a las personas que visitamos con frecuencia estos jardines de sus flores, de su aroma, y de la belleza de sus frutos



Existe un ejemplar de mandarino, que creo no es único en la ciudad pero quizás si sea único en su edad, que también lo han mutilado



También es lamentable que infinidad de los arbustos que embellecen nuestros parques y jardines reciban una drástica poda precisamente en el momento en que lucen sus floraciones

No es justificación que la poda sea necesaria, la mejor poda es la que no se practica y eso debe saberlo cualquier jardinero que se precie de serlo.

Es verdad que en la ciudad a veces es necesario recurrir a ella para evitar molestias o a veces incluso accidentes, pero en su justos términos, ya que la poda debilita a los árboles y le produce cicatrices por donde comienzan las pudriciones y la aparición de hongos y parásitos

PODAS SALVAJES: UNA MANIA INNECESARIA QUE DAÑA LOS ÁRBOLES Y GENERA FEALDAD

Sobre todo cuando no existe verdadera conciencia de lo que significa podar y lo que es talar

Con demasiada frecuencia vemos nuestros árboles reducidos a una especie de tristes candelabros formados por muñones

Además de lo que esta práctica afea al árbol, lo debilita y lo hacen sensible a las inclemencias del tiempo, sobre todo del viento. Nos quejamos de que se caen sus ramas

No nos damos cuenta de que carecen de un espacio vital, metemos sus raíces en pequeñas cajas de zapatos  y la ultima y aberrante moda cerramos el espacio limitándolo a su grosor con un puñado de arena y adoquines, negándoles la entrada del agua de lluvia que tanto necesitan y el aire y oxigeno a sus raíces y luego queremos que no se caigan

Los árboles son las columnas de la tierra, si las derribamos el cielo caerá sobre nosotros.   Proverbio indú

Va siendo hora de que se redacte la Ley del árbol que lo proteja y sobre  todo que sea de obligado cumplimiento

Estamos acostumbrados a que se dicten leyes y normas que parece dejan tranquila la conciencia de quienes las redactan pero solo sirven para justificar su trabajo, el hecho de que se cumpla o no queda al libre albedrio de las personas sin que por ello suceda nada, sin que tenga la mínima consecuencia

Sugiero que si por motivos de seguridad existe necesidad de nivelar alcorques se  realice son rejillas o celosías que permitan la libre circulación del aire y la lluvia, y por favor que exista al menos en cada calle un único modelo

Creo que en esta ciudad los que tenemos una cierta sensibilidad hacia estos seres, que no olvidemos son seres vivos, tenemos que luchar infatigablemente hasta conseguir que un árbol sea  considerado como un ciudadano más en la ciudad. Es hora de que se dicten una ordenanzas que busquen dignificarlo para que sea protegido, cuidado y respetado, pero unas ordenanzas que no sean un papel que incremente el volumen de un archivo, sino que lleven aparejada la vigilancia de su cumplimiento y sancionando conductas contrarias

Sevilla se lo merece



martes, 26 de enero de 2016

Pittosporum coriaceum



Familia: Pittosporaceae

Origen: endémica de la Isla de Madeira, encontrándose únicamente en su parte norte, con una población de entre  40 y 60 individuos


Arbusto o arbolillo, puede llegar a los 9 m de altura,  con un tronco gris claro y suave


Hojas perennes,  oblongas, obtusas,  gruesas, coriáceas y glabras, color verde oscuro

Flores: pequeñas, poco llamativas, aromáticas,  en color blanco-amarillento, reunidas  en umbelas


Fruto: en cápsula, ovoide de color marrón cuando está maduro


Su nombre genérico deriva del griego  resina, simiente, o sea que se refiere a su simiente, simientes pegajosas, debido a que sus semillas están embebidas en una sustancia resinosa y viscosa  coriaceum  del latín indica “como cuero”

Especie en  peligro critico de extinción como consecuencia de la destrucción de su hábitat, por incendios, desplazamientos de tierra, con una baja tasa de regeneración  y otros,  existiendo muy pocos ejemplares,  no obstante  es una especie resistente

Crece en barrancos de bosque de Laurel o tilo


En Sevilla existe un ejemplar en la isleta de los patos del Parque de María Luisa

Fuentes  consultadas; Plantas y Jardines de Sevilla de José Elias, Arkive, Wikimedia


martes, 19 de enero de 2016

Phoenix roebelenii, Palmera enana, Palmera pigmea, Datilera pigmea, Palmera fénix robelini




Familia: arecaceae

Originaria del Sudeste asiático, Laos

Es una pequeña palmea que puede llegar a los  3 metros en estado salvaje pero que no suele pasar de los 2,5 cuando se cultiva

Es palmera de crecimiento lento, con un único tronco que con clima tropical o subtropical necesita suelos drenados que retengan la humedad, en climas templados necesita que el suelo no retenga la humedad, aunque en su lugar de origen crece en zonas que en ocasiones se inundan, también se desarrolla a lo largo de los ríos,  si se coloca a pleno sol se estimula su crecimiento



Hojas: Pinnadas,  gráciles y arqueadas con una longitud de entre 1 y 1,5 metros de color verde brillante, las más bajas suelen tener espinas, su peciolo suele ser más flexible que en el resto de las palmeras

Flores:masculinas y femeninas en distintos pies, es una palmera dioica, de color blanco-amarillento,reunidas en inflorescencias racimosas aparecen en las bases de las hojas
Fruto: pequeño de color marrón al madurar

Semilla: con la forma del dátil

Tronco delgado,  único y recto, en ocasiones se estrecha en la base y cubierto por las bases de las hojas muertas

Se multiplica por semillas que germinan con facilidad o plantando los brotes de los serpollos

Palmera perfecta para  plantar en maceta o pequeños espacios

En Sevilla, un ejemplar existente en el Parque de Celestino Mutis, pereció, porque alguien parece ser la confundió con un palmito y se extrajo su interior que es comestible, alguien que desconoce que lo que existe en un parque es propiedad de todos los ciudadanos y debe respetarse. Actualmente seguramente habrá alguna en algún jardín privado, en la entrada de la clínica del Sagrado Corazón en un arriate existen dos ejemplares, que no tienen excesiva buena presencia, quizás no estén demasiado bien cuidadas


Me aparece una foto de una palmerita en una maceta, creo que es de un colegio en la Avenida de la Palmera que tomé aprovechando estaba abierto, pero no estoy segura  



martes, 12 de enero de 2016

Rhapis humilis / Palmeras Chinas



Familia: Arecaceae
Se desconoce su origen, parece ser sea de China 
Rhapis, del griego rhapis = aguja, por la apariencia fina de los segmentos de las hojas Humilis, del latín humilis-e = baja, la más pequeña de los de su clase.
Su tamaño puede llegar a los 3 metros, posee un tronco múltiple, cubierto de fibras entrelazadas.

Sus hojas son similares a la Rhapis excelsa pero muy numerosas, más estrechas y puntiagudas y con largos peciolos
Flor: solo masculina en la parte superior de las hojas, entre sus bases,
Fruto: no se conoce que exista, se multiplica por división de los hijuelos que emite

Crece en diversidad de climas, aunque prefiere la sombra , puede cultivarse en interior sin grandes cuidados solo evitando que se seque su suelo
Necesita un suelo bien drenado y si puede ser a la sombra
Su tendencia a formar matas la hace ideal para formar un bonito seto o una barrera

podemos encontrarla en jardines de la ciudad