lunes, 30 de agosto de 2010

Ombú / Phytolacca dioica / Zapote / Bella sombra







Familia: Phytolaccaceae
 
Nativo de la Pampa Argentina y uruguaya  



Tiene un tronco grueso muy desarrollado, ensanchado en la base, semejando una pirámide, su copa globosa, se ramifica desde el suelo. Es muy difícil calcular su edad por carecer su tronco de anillos. Tiene un rápido crecimiento y no es atacada por insectos pues su sabia es toxica.

Hojas: Simples y acorazonadas, enteras y pecioladas  tienen una superficie lustrosa, que le da al árbol como un brillo si le da el sol. Suele ser de hoja perenne, en un clima muy frio puede deshojarse parcialmente en otoño 
 
Flores en tono blanquecino se ordenan en elegantes racimos que cuelgan que le dan mucha vistosidad en primavera 
 
Fruto: el fruto carnoso es un baya primero verde, luego amarillento negruzca que se utiliza para colorear y barnizar, son tóxicos y  sus semillas de color negro brillante 

Su nombre, OMBÚ, corresponde a una voz guarani, indica sombra,  el nombre del genero viene del griego phyton (planta, y de la voz laeca, del termino indio laek (goma laca) debido al poder colorante de sus frutos, el nombre espécifico dioica se refiere a que las flores de cada sexo se encuentra en un pie diferente 

Es uno de los árboles que se cultivan en nuestros jardines procedentes, de Sudamérica. Argentina, Uruguay, Brasil, Perú. En sus amplias regiones meridionales pueden llegar a los 30 m de altura y con una majestuosa presencia pues se ramifica de forma ordenada desde muy abajo. No necesita poda, únicamente las ramas que cuelgan al suelo, es de rápido crecimiento bastante longeva y no suele ser ataca por las plagas 

Podemos disfrutar de su esplendor cuando se planta en espacios abiertos y se le deja espacio alrededor para que su “bella sombra” muy tupida y densa pueda ser contemplada 

Vive bastante y al hacerse viejo sus raíces quedan al descubierto  

Pese a las características de su madera es un árbol de utilidad, ya que sirve con su amplia sombra como refugio para el descanso ante jornadas calurosas, de ahí que se gano el nombre de amigo del gaucho y también su respeto, su sombra también mantiene la humedad del suelo

Suelen desarrollarse ejemplares aislados, aunque existen agrupaciones importantes en la Isla de los Ombúes, en el Cerro de Arequita y el Bosque de Ombúes en Rocha (Uruguay) 

 
No esta claro si es un árbol,. Un arbusto o una hierba gigante, ya que su tallo  tiene caracteristicas herbaceas, muy húmeda, sin anillos, su madera es muy esponjosa y blanda, no sirve para  leña, ni en carpinteria, contiene gan cantidad de agua lo que le permite vivir en entornos secos


No debe plantarse cerca de edificaciones

Es susceptible a las bajas temperaturas

Se multiplica por semillas 


 
 
Existe un libro titulado “A la sombra del Ombú” de Santa Montefiore "Alejandro Palomas", con muy buena critica por parte de los lectores



En la inmensidad absoluta de la pampa argentina, la silueta de ombúses, yergue como un peregrino errante, sabio y orgulloso. Sus raíces se funden y expanden sobre la tierra como si buscaran aferrarse eternamente y declararle a todos que no existe ningún otro lugar en el mundo para ellas. Su madera fofa y gruesa acoge con delicadeza el juego de los niños, Para muchos es un árbol mágico. Pero como todas las cosas maravillosas de este universo, su verdadera magia no radica tanto en lo evidente, como en lo que los ojos y el corazón de algunos privilegiados son capaces de percibir oculto tras la apariencia. Aquel era el caso de Sofia a Solanas de O´dowyer, quien desde pequeña tuvo perfecta conciencia de este hecho. A la protectora figura del ombú había confiado sus sueños infantiles, sus primeros deseos, el comienzo de su gran amor, lamentablemente, también el inicio de su particular tragedia”

En Sevilla tenemos fantásticos ejemplares en el patio de la Cartuja, en los jardines del Alcázar en el paseo de las Delicias, en los jardines del Palacio de San Telmo y no muy lejos, en Dos Hermanas, en la Torre de Doña María, existe un ejemplar que cuentan tiene más de 500 años, dicen que su semilla fue traída en los viajes de Colón

Supera los 14 metros de perímetro, crece rodeado de otras plantas como palmeras datileras. Próxima existe una ermita

La hacienda al parecer albergo una alquería árabe, mas tarde fue reconstruida por Pedro I el Cruel y fue residencia de Dª María de Padilla, según la leyenda fue encerrada en una de sus torres




LA LEYENDA DEL OMBU.

Dios repartía sus dones a los árboles
y estos elegían los atributos de belleza
que deseaban.

-Yo quiero ser fuerte- dijo el "pardillo".
Y Dios lo hizo más duro que la piedra.

-Mi ideal es ser saludable- dijo el
"semeruco" y Dios lo complació.

Al "trigo" le concedió Dios la flexibilidad
del verso.
El "laurel" reclamó hojas oscuras y lustrosas.
El "naranjo" pidió frutos dulces.
El "cactus" pidió nudos y espinas y flores de
colores vivos.
Al "sauce llorón" le otorgó Dios la poesía.
El "limonero" reclamó uñas y frutos dorados...
Cuando le tocó el turno al "OMBU", Dios le
preguntó:
-¿Qué quieres ser tú?
Y él le respondió:

-Sombra para el descanso de los hombres.
-Todos tienen sombra -le dijo Dios-

¿Qué más quieres?

Corpulencia para ser índice en la vastedad
de la llanura, para que cuando me miren
sientan la emoción del hogar.
Quiero que mi leña sea débil, esponjosa y
frágil; que no resista ni un clavo ni un
ensamblaje, que se quiebre a la menor presión.
Que se vuelva polvo al contacto del sol y
de la luna.

Dios se quedó extrañado con los deseos
del ombú y le preguntó:

-¿Por qué no pides flores coloridas y
sabrosos frutos?
¿Por qué no quieres una madera fuerte
para fabricar la cuna del niño, el barco
para el viaje, el ataúd para el descanso
último?

-Padre, sé que una vez vino al mundo un
Hombre Bueno que predicaba el amor, la
justicia y el bien.
Los otros hombres lo persiguieron,
condenaron y sacrificaron en una cruz,
hecha con el dolor de algún hermano árbol.

Aún existen soñadores en la tierra.
Déjame contento concediéndome lo que te pido,
tendré la oportunidad de tener paz en mi
conciencia pensando que nunca contribuiré
al crimen de un justo.

(Adaptación libre de un texto de
Montiel Ballestero)
En medio de la diversidad, elegimos lo que
queremos ser.
La diversidad es riqueza.
Vive e invita a vivir respetando y
asumiendo las diferencias sin convertirlas
nunca en desigualdades.
Descubre y ayuda a descubrir el valor de la
fragilidad, de la delicadeza, de la sencillez.
Lo importante es que cada uno viva su ser
a plenitud.

Si no puedes ser pino en la cumbre de una
colina, sé arbusto en el valle,
pero sé el mejor arbusto al margen de la
acequia.

Sé ramo si no puedes ser árbol,
y si no puedes ser ramo, sé un poco de grama

y pinta de belleza y alegría algún camino.
Si no puedes ser carretera, sé sendero.
Si no puedes ser sol, sé una estrella.
"Lo importante no es el tamaño, la fuerza,
el brillo, sino la forma de vivir lo que
UNO ES ".

                                      (Fundación Diakonia)
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